

Al día siguiente la respuesta fue rápida. Varios compañeros trajeron información de casa, y otros la mandaron por email o la pusieron como comentario en el blog. En seguida demostraron que estaban interesados en el tema, y que no querían perder esa oportunidad de conseguir un mapa del tesoro. Pero cuando íbamos a poner en común toda la información que teníamos, nos dimos cuenta de una cosa: Unos habíamos traído información de Klee, y otros de Klimt. Los dos son pintores y sus apellidos se parecen mucho, así que hubo esa confusión. Antes de ver todo lo que habíamos traído de Paul Klee, quisimos ver el material que habían traido de Gustav Klimt. En sus cuadros pudimos ver que utilizaba mucho el color dorado, y sus cuadros solían estar repletos de colores. Solía pintar flores y mujeres. Mujeres vestidas con telas de colores, floridos estampados, cuadrados, círculos, triángulos...

Cogimos uno de sus cuadros y le quitamos todo el color. En el centro, la cara de Johanna parecía triste, sin colores que adornaran su ropa. Así que nos dispusimos a hacer nuestra propia versión del cuadro. Cada uno pintó la ropa como quiso, tratando de hacerla lo más bonita posible. Pronto os mostraré por aquí como quedaron todos, y podréis verlos en clase... 


¡Vaya pandilla de artistas!
Parece que los piratas están mostrando interés por conseguir el mapa...
QUE PENA ME GUSTARIA ESTAR ALLI, ME ENCANTA EL TEMA.
ResponderEliminarUN BESO PARA TODOS LOS PIRATAS.
Seño, ¡Te echamos de menos!
ResponderEliminarPrecisamente el Capitán Traspiés nos habló de ti en su carta, que mala suerte que nos haya pillado contigo de baja...
Recupérate pronto que te necesitamos por allí.
¡Un beso!