domingo, 24 de octubre de 2010

Hablando del tiempo... (y de mapas)


Esta semana hemos hablado mucho acerca de los mapas. A partir de los mapas del tesoro que hicimos, Elia nos trajo un día un mapa de España que tenía en casa. Muchos habíamos visto mapas en la tele y en los periódicos para pronosticar el tiempo, que se parecían a ese. Nos vendrá muy bien tener en nuestro barco pirata alguna forma de saber que tiempo va a hacer, para no salir en días de temporal...
Hemos pintado un mapa de Sevilla y le hemos hecho unas tarjetas para identificar cada día que tiempo hace, al igual que hacen en la tele.







martes, 19 de octubre de 2010

Pequeños pintores


Últimamente no me funciona bien internet en casa y no tengo mucho tiempo para actualizar el blog. Os dejo estas fotos de nuestra versión de un cuadro de Calder y el cuadro original. Pronto os contaremos más cosas acerca de los piratas, los mapas y los puntos cardinales...

miércoles, 13 de octubre de 2010

El mapa del tesoro


La semana pasada seguimos hablando mucho sobre los piratas. Ya teníamos el número de tripulantes, las cosas que necesitábamos para el viaje e incluso la seguridad de que un bebé puede nacer en el barco sin problemas (una de las mamás de la clase está embarazada y no queríamos que se quedara sin acompañarnos).

Sin embargo, todavia nos queda mucho para embarcarnos en esta aventura. Necesitamos conocer mejor a los piratas, y buscar un país que visitar.

Una de las cosas que necesita un pirata es un mapa. Cuando preguntamos en la asamblea qué era un mapa y para qué servía, dimos muchas respuestas. Domingo dijo que servían para ir a la isla del tesoro, pero Javier comentó que "no sólo son de tesoros, también hay mapas para saber a dónde vas". La respuesta que más nos gustó fue la de Víctor, que nos dijo que un mapa es"para no perderse y encontrar los sitios a donde vamos".
Luis nos trajo una película en la que podíamos ver como se hace un mapa del tesoro, paso a paso.

Aquí os dejo las fotos de todos los pasos que dimos, a ver si vuestros hijos os pueden explicar como lo hicimos:




lunes, 4 de octubre de 2010

Organizando el viaje...



Una vez que hemos diseñado nuestra bandera pirata, ahora necesitamos lo esencial: ¡Un barco! La primera pregunta que nos formulamos era si podíamos salir en barco directamente desde Sevilla. Algunos decían que sí, porque había un río, otros que no, porque no había playa... Para solucionar este dilema, le pedimos a la seño Carolina un mapa de Andalucía, en el que pudimos ver bien como el río Guadalquivir, que es el que pasa por Sevilla, sigue su camino hasta Sanlúcar de Barrameda, y allí desemboca en el Océano Atlántico. ¡Perfecto, entonces si salimos desde el río, podremos llegar al océano sin problemas, y desde allí a cualquier país que tenga costa! Pero con el río se nos planteó una duda: ¿De dónde viene el agua del río? Dimos respuestas muy dispares, pero muy lógicas: Que venía de las mangueras, de unos grifos que se dejan abiertos, o simplemente del río... Nuestro compañero Antonio Lezama nos explicó que el agua cae de las nubes hasta la tierra, y que ésta la absorbe y el agua acaba llegando por canales y tuberías hasta los ríos.



Volvimos a retomar el tema del barco, pero nada más comenzar, Antonio L. volvió a levantar la mano, y nos sorprendió diciendo: "profe, yo no voy". Al preguntarle porqué no quería venir a nuestro viaje en barco pirata, nos dijo que le daba miedo que el barco se hundiera y le comieran los tiburones. Todos estábamos de acuerdo en que eso no sería nada divertido, así que decidimos que teníamos que construir un barco lo suficientemente resistente para que no se hundiera. Un compañero dijo que lo mejor sería hacerlo de madera, y Alfonso comentó que su padre tiene un pegamento muy fuerte que lo pega todo, y que podríamos pegar las tablas de madera, pero otro compañero opinó que mejor sería clavar las tablas con tornillos y clavos.


Antonio no se quedó muy convencido de que ese barco de madera fuera lo suficientemente resistente para que los afilados dientes de los tiburones no lo destrozaran, así que Carmen Zea le dijo "Antonio, entonces lo hacemos de ladrillo y así no lo pueden destrozar". Un barco de ladrillos parecía muy resistente, pero Miguel nos convenció de que no era buena idea "De ladrillos no... ¡eso no flota!", y otra compañera comentó "Lo que seguro que no sirve es un barco de paja y de barro, porque el barro si se moja se deshace"... (Parece que eso de "la madera" les recordaba a todos a los 3 cerditos...)


Finalmente decidimos que un gran barco de madera, si estaba bien hecho, no podría romperlo ningún tiburón. Aún y así, parece que Antonio no está muy convencido de querer acompañarnos, también le daban miedo las rocas en mitad del mar, que podían destrozar el barco si se chocaban. Javier opinó que lo mejor era llevar salvavidas, y así, si el barco se hundía, podríamos flotar... aunque entonces podrían comernos los tiburones... ¡vaya lío! El profe, para tranquilizarnos, nos recordó que este viaje lo haremos "con la imaginación", y que eligieremos una buena ruta en la que no haya ni tiburones, ni rocas...


También decidimos quién sería el capitán... pero en eso, claro, no hubo duda; ¡¡¡y los que dudaron tuvieron que enfrentarse a mí!!!




Por cierto... que aún no sabemos a dónde queremos llegar...