miércoles, 26 de enero de 2011

Carta a un pirata.



Hoy, nada más comenzar la asamblea, Queka ha hecho una pregunta: Profe, ¿cuándo vamos a buscar el tesoro? El profe ha devuelto la pregunta a los otros compañeros, y David le ha dicho que no podíamos buscar un tesoro si no teníamos un mapa. Pilar Caso ha dicho que hiciéramos el mapa, arrugando el papel, pero en seguida le ha respondido Elia que eso no servía, porque si nosotros hacíamos el mapa "ese mapa no iba a decir dónde había un tesoro, porque no lo había hecho nadie que tuviera un tesoro, sino nosotros". Curro se acordó de que teníamos una llave, la del tesoro de "El pirata que ya tiene barco", y que podíamos pedirle a él que nos diera el mapa, pero... ¿Cómo podíamos decírselo? Alfonso propuso que le escribiéramos una carta, y Antonio G. dijo que se la podíamos echar en el buzón de correos, pero Daniel no estaba de acuerdo, porque pensaba que a un barco no podía llegar una carta, porque no podía llegar el que llevaba el correo. Queka dijo que sí podía, siempre que el barco estuviera amarrado en tierra, pero Elia no creía que eso fuera posible, porque... ¿Qué dirección ponían en el sobre?


Después de mucho hablar, propusieron escribirle una carta al pirata y mandarla en una botella cerrada al mar, pero, después de ver la cantidad de mares y océanos que tenía la Tierra, y al no saber exáctamente dónde estaría el barco de "El pirata que ya tiene barco", nos pareció muy improbable que el mensaje llegara a su destino. Marta propuso mandárselo por email, pero Daniel dijo que eso no se podía hacer, porque en los barcos no hay enchufes para poner los ordenadores.


Al ver que no encontrábamos una solución, el profe planteó el problema al revés: "No sabemos como hacerle llegar un mensaje a ese pirata, pero... ¿Cómo consiguió él mandarnos a nosotros su mensaje? ¿Cómo supo de nosotros?" Recordamos que el pirata dejo el mensaje repartido en trozos por las clases, pero que iba dirigido a nosotros, y sabía que estábamos formando una tripulación pirata... En seguida Julia dio con la tecla: "Ya está profe, ¡¡el pirata vio las fotos del ordenador!!". Julia se refería al blog... ¡a este blog! Entonces, si el pirata ve el blog... ¿Qué tenemos que hacer? La respuesta era fácil: Escribir un mensaje en el blog, una carta dirigida a ese pirata, en la que le pidiéramos que nos mandara el mapa.


El profe encendió el ordenador y comenzó a escribir lo que le fuimos diciendo. La carta la íbamos corrigiendo sobre la marcha, mientras el profe releía lo que habíamos escrito. Así, Curro por ejemplo pidió que al final le mandáramos "besos y abrazos", David dijo que le teníamos que poner que ya estábamos listos para buscar el tesoro, Álvaro puso "Gracias", Irene propuso que firmáramos como "La clase del profe Juan", Antonio G. dijo que había que poner el número 4 al lado de la clase, y después "Santa Joaquina de Vedruna"...


La carta está lista. Le hemos hecho una foto a la pantalla y ya está colgada en el blog. Ahora sólo falta, como ha dicho un compañero, "Que el pirata amarre su barco y se baje, vaya a una casa y vea el blog".


No sabemos cuánto tardará en entrar en el blog, ni cuándo nos dejará el mapa... pero pensamos que tarde o temprano leerá nuestra carta...

Compromiso Pirata




El lunes, en la asamblea, hablamos de la importancia de saber exactamente qué tipo de piratas queríamos ser. Parece ser que el modelo clásico de pirata no nos servía, puesto que teníamos claro que no queríamos matar a nadie ni luchar, así que decidimos confeccionar entre todos un "modelo" de pirata con el que todos nos identificáramos o, al menos, al que tratáramos de parecernos.


Lo primero que dijimos fue que, si éramos diferentes, era principalmente porque nosotros queríamos ser pacíficos (se nota también que llevamos unos días hablando de "la paz"...). También recordamos nuestras últimas conversaciones de la semana anterior: Algo que nos gustaba de los piratas era su valentía, así que tendríamos que ser valientes.


Un compañero dijo que nosotros no íbamos a robar un tesoro como otros piratas, que nuestro tesoro no podía ser robado. Otra compañera dijo que lo mejor sería que el tesoro nos lo encontráramos y no fuera de nadie, o que "El pirata que no tiene nombre" nos dijera dónde estaba el que él escondió (Este pirata ya nos dejó una llave anteriormente...). Así que decidimos que también seríamos "no ladrones". El profe nos dijo que eso se podría definir como "ser honrados", aunque eso implicaba también no mentir. Aceptamos todos y lo pusimos.


Otro compañero comentó que tenían que gustarnos las aventuras, porque tendríamos que "ir a una isla y leer un mapa, y seguir las órdenes del capitán para encontrar el tesoro y cavar muy hondo muy hondo hasta que sacáramos el tesoro". De ahí sacamos que debíamos ser aventureros, fuertes para poder cavar y sacar el tesoro, obedientes y que supieramos leer, al menos, los mapas.


Entre unos y otros definimos exactamente cómo queríamos ser, y vimos que no era fácil cumplir todas esas características, así que escribimos un "Compromiso Pirata": Una lista de todas las cualidades que trabajaríamos en nosotros mismos. Al final la firmamos todos con nuestra huella, y la pusimos en la clase en un lugar visible, para recordar a diario nuestro compromiso.

domingo, 23 de enero de 2011

¡Valientes!


Desde que volvimos de las vacaciones, hemos hecho muchas cosas, pero pocas fotos. Nos hemos ido poniendo al día, contándonos lo que nos habían traído los Reyes, enseñando algunas cosas en clase, contando dónde hemos estado estas navidades... También hemos ido recordando cómo iban los preparativos para nuestro viaje pirata, y que empezamos a investigar cosas de Cuba, como posible destino, pero... ¿Dónde estaba Cuba? Eso no nos quedaba muy claro, así que hemos hecho entre todos un mapa del mundo, lo hemos coloreado y ahora estamos localizando en él España y Cuba, y queremos calcular la distancia y el recorrido.

Mientras tanto, diversos temas se han ido solapando unos con otros. Tenemos muchas ganas de aprender y cada comentario de un compañero suscita nuevas preguntas. ¿Que es un oculista? ¿Y un traumatólogo? ¿Qué hace exáctamente un dentista? ¿Qué es una pesadilla? Hablando de una pesadilla que había tenido una compañera, retomamos el tema del miedo, del que hablamos el curso pasado. Vimos como nuestros miedos ya habían cambiado un poco, y se acercaban un poco más a los miedos de los adultos.

"Mi madre, de lo que tiene miedo, es de que yo me muera". Eso fue lo que comentó uno de nuestros compañeros, y en seguida todos estuvieron de acuerdo en que esa era una de las cosas que le daban miedo a todas las madres. Y a muchos de nosotros. La muerte. "A mí, cuando me daban miedo los fantasmas, era porque venían a matarme". La muerte nos suscita un montón de dudas, tenemos diferentes opiniones sobre lo que viene después y cuándo nos moriremos. "Pero no hay que tener miedo, porque después de la muerte nos vamos con Dios, ¿no?" "¿Y al Cielo como se va, en cohete?" "No, viene Dios con unas alas y nos las pone, y subimos...es como magia"...

Al cabo de unos días, cuando retomamos el tema de los piratas, y de qué cosas nos gustaban de los piratas y cuales no, un compañero comentó: "Profe, los piratas son muy valientes, porque no le temen a nada: Ni a las luchas, ni a los tiburones... ni a la muerte".

Parece que en la clase tenemos muy presentes los miedos. Y dentro de los miedos, el miedo a la muerte es uno de los miedos más naturales y misteriosos.

Y parece que, de todo lo que nos llama la atención de los piratas, su valentía nos parece un valor con el que nos gustaría identificarnos. Porque ser valiente significa no tenerle miedo a nada, y lanzarnos a cualquier aventura sin pensar en que el barco se hunda, en tiburones, en quedarnos sin provisiones, en que pueda nacer un bebé en el barco o en caer enfermos. Y porque al final, todas estas cosas que nos preocupan desde el principio, desde que comenzamos a plantearnos el viaje pirata, nos llevan a lo mismo: Al miedo más universal de todos los miedos. ¿Acaso la misma bandera de los piratas, negra y con una calavera, no es una manifestación absoluta de que no le temen a la muerte?

Ahora el Capitán, mientras escribe su diario de a bordo en su camarote, tiene que decidir hacia donde virar el barco.

Parece que la tripulación está pidiendo a gritos que tomen rumbo a lo desconocido, a hablar sobre ese tema del que pocas veces les han hablado...