domingo, 23 de enero de 2011

¡Valientes!


Desde que volvimos de las vacaciones, hemos hecho muchas cosas, pero pocas fotos. Nos hemos ido poniendo al día, contándonos lo que nos habían traído los Reyes, enseñando algunas cosas en clase, contando dónde hemos estado estas navidades... También hemos ido recordando cómo iban los preparativos para nuestro viaje pirata, y que empezamos a investigar cosas de Cuba, como posible destino, pero... ¿Dónde estaba Cuba? Eso no nos quedaba muy claro, así que hemos hecho entre todos un mapa del mundo, lo hemos coloreado y ahora estamos localizando en él España y Cuba, y queremos calcular la distancia y el recorrido.

Mientras tanto, diversos temas se han ido solapando unos con otros. Tenemos muchas ganas de aprender y cada comentario de un compañero suscita nuevas preguntas. ¿Que es un oculista? ¿Y un traumatólogo? ¿Qué hace exáctamente un dentista? ¿Qué es una pesadilla? Hablando de una pesadilla que había tenido una compañera, retomamos el tema del miedo, del que hablamos el curso pasado. Vimos como nuestros miedos ya habían cambiado un poco, y se acercaban un poco más a los miedos de los adultos.

"Mi madre, de lo que tiene miedo, es de que yo me muera". Eso fue lo que comentó uno de nuestros compañeros, y en seguida todos estuvieron de acuerdo en que esa era una de las cosas que le daban miedo a todas las madres. Y a muchos de nosotros. La muerte. "A mí, cuando me daban miedo los fantasmas, era porque venían a matarme". La muerte nos suscita un montón de dudas, tenemos diferentes opiniones sobre lo que viene después y cuándo nos moriremos. "Pero no hay que tener miedo, porque después de la muerte nos vamos con Dios, ¿no?" "¿Y al Cielo como se va, en cohete?" "No, viene Dios con unas alas y nos las pone, y subimos...es como magia"...

Al cabo de unos días, cuando retomamos el tema de los piratas, y de qué cosas nos gustaban de los piratas y cuales no, un compañero comentó: "Profe, los piratas son muy valientes, porque no le temen a nada: Ni a las luchas, ni a los tiburones... ni a la muerte".

Parece que en la clase tenemos muy presentes los miedos. Y dentro de los miedos, el miedo a la muerte es uno de los miedos más naturales y misteriosos.

Y parece que, de todo lo que nos llama la atención de los piratas, su valentía nos parece un valor con el que nos gustaría identificarnos. Porque ser valiente significa no tenerle miedo a nada, y lanzarnos a cualquier aventura sin pensar en que el barco se hunda, en tiburones, en quedarnos sin provisiones, en que pueda nacer un bebé en el barco o en caer enfermos. Y porque al final, todas estas cosas que nos preocupan desde el principio, desde que comenzamos a plantearnos el viaje pirata, nos llevan a lo mismo: Al miedo más universal de todos los miedos. ¿Acaso la misma bandera de los piratas, negra y con una calavera, no es una manifestación absoluta de que no le temen a la muerte?

Ahora el Capitán, mientras escribe su diario de a bordo en su camarote, tiene que decidir hacia donde virar el barco.

Parece que la tripulación está pidiendo a gritos que tomen rumbo a lo desconocido, a hablar sobre ese tema del que pocas veces les han hablado...

6 comentarios:

  1. Encontré estas "claves para explicar la muerte a los niños" que me parecen importantes compartir:

    Guardar silencio acerca de la muerte (lo cual indica que el tópico es tabú) no ayuda al niño a afrontar la pérdida. Al hablar sobre la muerte con un niño, la explicación se debe mantener tan simple y directa como sea posible. Se le debe decir la verdad usando detalles suficientes para su nivel de comprensión, y sus preguntas deben ser respondidas con honestidad y sin rodeos. A los niños se les debe dar seguridad (a menudo se preocupan sobre si van a morir también o si su otro padre los va a abandonar). También se debe responder a todas sus preguntas, asegurándose de que el niño entiende la información.

    Esta conversación debe incluir las palabras apropiadas como "cáncer", "muerte" y "murió".
    No se deben usar eufemismos tales como "se fue al más allá," "está dormido" o "lo perdimos" porque se pueden interpretar mal y confundir al niño.

    La muerte es algo natural, que hay que tratar con naturalidad. Cuanta más naturalidad mostremos al responder a las preguntas de los niños, más confianda daremos a los niños. Y no pasa nada porque los niños descubran que hay cosas que, sencillamente, "no sabemos".

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  2. Estoy totalmente de acuerdo contigo. No debemos mentirles y menos confundirles.
    Un besito y gracias por esos consejos tan acertados

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  3. muchas gracias por los consejos Juan!!!!!!!!!!
    parece tan facil cuando lo explicas... Espero que con tu ayuda podamos transmitirle a nuestros hijos esa seguridad de la que hablas que sin duda es importantisima.
    un saludo.

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  4. Enhorabuena por el blog, te pasaré a visitar más a menudo. Te facilito mi dirección de blog por si te interesa mi recurso didáctico de cuentos infantiles, espero que te guste.

    www.quincecuentosparacrecer.blogspot.com

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  5. Juan, la conexión que se ha establecido en tu aula entre el miedo y los piratas es lo que Marisol Ánguita llama nudos en el artículo que nos envía para leer en la próxima sesión. Lo que ella nos mostrará será es un único proyecto de aula donde confluyen todas las cosas que van ocurriendo, y las conexiones que se van estableciendo, a modo de red, como conexiones neuronales del cerebro. Creo que Marisol también ha trabajado el tema de los miedos, quizás podáis compartir ideas sobre ello.
    María Marcos

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  6. Hola Juan:
    Soy una profe de infantil. Me hablaron de tu blog, lo sigo y me encanta. Respecto al tema de la muerte, tengo un libro que se llama Regaliz que es genial. Al menos a mí me lo parece. Te lo recomiendo.
    Irene

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