sábado, 19 de marzo de 2011

El que algo quiere, algo le cuesta...




Tras recibir la esperada carta del Capitán Traspiés, nos dispusimos a aprender más de aquel pintor que tanto le gustaba, para empaparnos de su estilo y realizarle un cuadro a nuestro nuevo amigo pirata. Una vez que pegamos por el colegio los carteles en los que buscábamos a alguien que supiera algo de Klee, solo quedaba esperar. Pero no tuvimos que esperar mucho. A principios de semana la seño Ester nos escribió una carta. Está sustituyendo a la seño Natalia, pero cuando les preguntó a los niños de su clase si sabían algo de este artista, ¡¡se dio cuenta de que sabían muchas cosas!! ¡Con sólo 3 años! Se ve que lo habían trabajado con la seño Natalia... Quizás fuera ella de la que hablaba el Capitán Traspiés...


Bajamos a su clase a ver si los niños de 3 años nos podían enseñar algo. Pero lo cierto es que no estuvimos muy atentos, así que el capitán (nuestro capitán) nos dijo que volviéramos a la clase. Ante la falta de interés, el capitán pensó que no nos interesaba conseguir el mapa, así que quitó la bandera, la carta del Capitán Traspiés y el compromiso pirata y los guardó.




Por unas horas, dejamos de ser piratas.


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