El viernes en la Asamblea estuvimos hablando mucho tiempo. La mayoría de las veces descubrimos más cosas interesantes escuchando a los demás que trabajando en un libro. Todo comenzó cuando Erika comentó que la había traído al colegio su madre. Algunos niños comentaron que la habían visto y se habían dado cuenta de una cosa: Estaba embarazada. Entonces hablamos de lo que significaba estar embarazada, del bebé que la mamá de Erika tenía en la barriga y de como un día nacería e iría creciendo como nosotros. Irene comentó que los bebés se alimentan de leche de las "tetillas" de sus mamás. Otro compañero dijo que las vacas también dan leche, y que las crías de las vacas también se beben la leche de sus mamás... Entonces el profe planteó una pregunta: ¿Se parecen los animales a nosotros? ¿Cuál es el que más se parece? Empezamos a encontrar semejanzas con muchos de ellos, y pronto nos dimos cuenta de que, el que más se parecía, era el mono. ¡Maguila! Nuestro simpático compañero de clase (Maguila, un chimpancé de peluche) es igual de alto incluso que algunos de nosotros. Entonces tumbamos a María y a Maguila juntos sobre una pizarra que aún no nos han colgado de la pared, y pintamos su silueta. Mirándo las dos siluetas, vimos que, externamente, teníamos muchas cosas en común: Los brazos y las piernas se parecían en longitud y forma a las patas de Maguila, los ojos, la cabeza, las orejas... ¿Y qué nos diferencia? Lo primero que vimos claro era que Maguila tenía pelo por todo el cuerpo. Nosotros sólo lo tenemos en algunas partes, aunque un compañero afirmó que su papá tenía mucho pelo por toda la barriga y el pecho, casi igual que Maguila. ¿Y que más? Entonces alguien dijo "Maguila está blandito, nosotros estamos más duros". El profe explicó que Maguila está blandito porque está relleno de algodón, porque es un muñeco, pero que los Chimpancés de verdad también estaban "duros" como nosotros. ¿Y qué nos hace estar duros? ¿Que tenemos por dentro? ¿Será igual en personas y chimpancés?. Antonio Lezama dijo que dentro estaba el esqueleto, que era "blanco y de huesos", y que los huesos están duros. Otro compañero añadió que también estaban los músculos, que eran duros y se ponían grandes cuando comíamos mucha fruta, Elia dijo que la garganta...
Decidimos parar ahí porque ya teníamos suficiente información para comenzar a investigar. De momento, tenemos que averiguar que es eso del "esqueleto" y los "músculos", y si los chimpancés también lo tienen. Tenemos que averiguar si tenemos más cosas por dentro y si son esas las que nos diferencian fundamentalmente de los otros animales. Y si no, tendremos que descubrir qué es eso que nos hace tan diferentes...
...Tenemos trabajo para rato...

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