miércoles, 16 de junio de 2010

Juego musical

Estos días hemos estado hablando en la asamblea de las cosas que nos enfadan y las que nos ponen contentos. El mundo de las emociones es muy complicado para nosotros (¿para quien no?) y a menudo nos cuesta diferenciar si lo que sentimos es tristeza, enfado o rabia... Sin embargo las cosas que nos ponen contentos las tenemos muy claras: casi siempre las relacionamos con la gente que nos quiere o con jugar a algo que nos gusta. Sin duda para el curso que viene tenemos pendiente aprender a gestionar nuestras emociones: Controlar nuestros enfados, saber porqué nos ponemos tristes o controlar nuestros miedos... Este año hemos conseguido mucho con respecto a este tema, pero aún necesitamos profundizar algo más.

Mientras tanto, nos divertimos jugando con una canción en la que nos mostramos alegres o enfadados en función de la música que suena...


miércoles, 2 de junio de 2010

Fiesta Santa Joaquina

El viernes 21 de Mayo celebramos la fiesta de Santa Joaquina. Como podréis ver en el video, no paramos...

lunes, 17 de mayo de 2010

¡Abriendo puertas!



Hoy en clase el profe nos ha contado un cuento con unos círculos de cartulina y un cuadrado... el cuento se llama "Por cuatro esquinitas de nada", y cuenta la historia de unos círculos y un cuadrado que son muy amigos. Sin embargo, cuando los circulitos entran en la casa grande, algo sucede: ¡Cuadradito no puede pasar por la puerta redonda! ¿Qué pueden hacer ahora?

El profe nos ha dejado que demos nosotros las soluciones, y después hemos terminado de ver el cuento en el ordenador. Aquí tenéis el video:





Tras verlo, hemos hablado del cuento, y nuestro compañero Miguel lo ha relacionado con algo muy interesante: "Mi hermana Carmen va en silla de ruedas, y también hay algunas casas en las que no puede entrar". Los compañeros han encontrado muy rápido la solución: "Sólo hay que ponerle rampas o ascensores"...

El mundo, visto desde nuestro agujerito, es mucho más sencillo...


También hemos hablado de que los círculos pretendían cortar las esquinas del cuadradito, sin ver que la solución más sencilla era la de agrandar la puerta. "Además, al cuadrado le harían daño si le cortan..." "Y el cuadrado ya no sería un cuadrado, sería un círculo, y eso no le gusta"... Con tan sólo tres y cuatro años, los niños de la clase están abriendo sus puertas a todas las diferencias...

Esperemos que, cuando crezcan, sigan construyendo unas puertas bien grandes, por las que dejen entrar a todas las personas independientemente de como sean, vistan, amen, coman o vivan, siempre que todo lo hagan respetando a los demás.

Después hemos realizado un concurso de dibujo en relación al cuento. Hemos hecho dibujos que se parecían más o se parecían menos, dibujos con círculos enormes o diminutos... pero a la hora de compartirlos con los demás, los hemos valorados todos de la misma manera, aplaudiéndolos por igual. Así que no hemos tenido más remedio que premiarlos a todos, aceptando y valorando las diferentes visiones de los pequeños artistas...





lunes, 10 de mayo de 2010

Disfrutando con nuestras huellas...


Después de lo trabajado en los últimos días con las huellas... nos merecíamos un premio!!

No voy a explicar la actividad, simplemente disfrutad del video e imaginad como hemos disfrutado nosotros...
Desde aquí darle las gracias a los alumnos de Ciclos Formativos, sin los que esta actividad hubiera sido una locura mayor e imposible de realizar...

...Y a las familias, por dejarnos disfrutar y aprender manchándonos un poco!!!

¡¡Y gracias también a todos los que ponéis comentarios en el blog!! ¡Con ellos le dáis color y vida


domingo, 9 de mayo de 2010

Cumple de Víctor y más huellas...



El viernes, recordando todo lo que habíamos realizado el día anterior con las huellas, el profe nos planteó una pregunta: ¿Porqué no dejamos huella (cuando está el zapato limpio) en el suelo de la clase, y si la dejamos en la arena de la playa? Uno a uno fuimos dando nuestras hipótesis, pero no teníamos muy clara la razón y ninguna de las hipótesis nos convencía. Algunos compañeros decían que era porque la arena está mojada, aunque no sabían fundamentar bien esta explicación. Otros decían que porque la arena ensuciaba el zapato, otros que en el suelo de la clase no se quedan las huellas porque está limpio... al final decidimos ir al patio a por arena, para experimentar con ella, a ver si así encontrábamos la solución.



Una vez que cogimos la arena suficiente, la pisamos, pero la huella que dejábamos se apreciaba muy poco. Un compañero sugirió que debíamos mojar la arena, por lo que la mezclamos bien con agua. Agua y arena... ¡nuestros dos juguetes favoritos!








Una vez que la mojamos, decidimos pisarla de dos formas diferentes: Primero apretando y alisando bien la arena antes de pisarla, y una segunda vez con la arena removida. Comprobamos que con la arena removida nuestras huellas eran más visibles, y que apretando con los dedos o con un palo, conseguíamos huellas más profundas. Entonces llegamos a una conclusión: "Dejamos huellas en la arena porque se hunde". Es un concepto bastante complejo el de la masa y el peso, por lo que llegar hasta esa deducción nos costó mucho trabajo... Finalmente, plasmamos las huellas de Víctor sobre la arena y luego sobre un papel... ahora la huella sí se quedaba en el papel, porque lis pies estaban llenos de arena.



Más tarde celebramos el cumpleaños de Víctor. Sus padres nos trajeron bizcocho de chocolate para todos, y una cajita sorpresa en la que se incluían varios tipos de golosinas. También trajeron un penacho de plumas al estilo indio, para coronar a Víctor por su cumpleaños de una forma diferente.



¡Felicidades Víctor, y muchas gracias por celebrar tu 4º cumpleaños con nosotros!!

jueves, 6 de mayo de 2010

Dejando huella...

Hoy en la asamblea el profe nos ha mostrado un extraño dibujo. En él veíamos muchas rayas negras y blancas que formaban dibujos, muy unidas, pero no sabíamos exactamente qué eran esas rayas.









Tras escuchar diversas opiniones, nuestro compañero Miguel dijo que eso era una huella, pero no nos quedaba claro de dónde. Primero hemos pensado que era un zapato, pero al pisar con un zapato lleno de pintura negra, hemos visto que la huella que dejaba era muy diferente, alargada y con rayas horizontales y verticales.






Después hemos pensado que era una pelota, pero la pelota dejó una huella redonda y sin rayas, entera de color negro. Una compañera dijo que esa huella era del cuerpo, así que planteó que como era redondeada, podía ser de una barriga. Así que cojimos a Pilar Caso y le pintamos la barriga de negro... Pero la huella que dejó tampoco se parecía.




Curro planteó que podían ser huellas de manos, y muchos compañeros dudaron de esta idea, porque no tenía forma de mano. Sin embargo, cuando Curro plasmó su mano con pintura, reconocimos algo... ¡rayas! La mano estaba llena de pequeñas rayitas, igual que la huella misteriosa del principio... entonces en seguida dimos con el clavo. Se oyeron un par de voces por encima de las demás... "¡¡Un dedo gordo!!, ¡¡Es un dedo gordo!!"




Para comprobar esta teoría, nos fuimos todos juntos a papelería, y allí Sonia nos hizo una ampliación enorme de una huella del dedo del profe... ¡Y se parecía muchísimo! ¡Por fin habíamos descubierto de qué era la huella misteriosa! En seguida comprobamos todos que teníamos huellas similares... nuestros dedos están llenos de minúsculas rayitas en las que nunca nos habíamos fijado...




Después del recreo plasmamos todos nuestro dedo en un papel, e intentamos copiar todas sus rayitas... ¡Pero era demasiado difícil!

domingo, 25 de abril de 2010

Feria de Abril y cumple de Antonio Gutiérrez.







El lunes en la clase celebramos la Feria de Abril. Podíamos venir vestidos para la ocasión, y para desayunar... ¡tuvimos churros!






También fue el cumpleaños de Antonio Gutiérrez, que nos trajo un rico bizcocho. Para celebrarlo, hicimos un juego que la seño Natalia realiza en su clase en los cumpleaños. Nos imaginamos que nuestra clase era una caseta de verdad, y que para entrar, necesitábamos nuestra invitación. En una mesa estaban todas las invitaciones con nuestros nombres, y teníamos que buscar la "invitación" que llevaba el nuestro. ¡Todos fuimos capaces de encontrar nuestro nombre! Así que todos pudimos celebrar el cumpleaños de Antonio comiendo bizcocho y bailando sevillanas...









¡Felicidades, Antonio!