

La semana pasada por fin nos escribió el Capitán Traspiés. Unas semanas antes nos había mandado una postal desde los Alpes, diciendo que al regreso de su viaje nos mandaría el mapa del tesoro que le solicitabamos. Así que, todos los días, mirábamos en el lugar indicado a ver si recibíamos respuesta. Pero nada. Por fin, un buen día Rocío lo encontró. ¡Allí estaba! ¡Sin duda era un mensaje del Capitán Traspiés, escrito en pergamino y enrollado con un lazo... pero no sabíamos si sería o no el mapa!. Al abrirlo, vimos que era otra carta, pero… ¿y el mapa?

En la carta nos agradecía el cuadro que le habíamos hecho, y nos prometía mandarnos una foto del cuadro en su camarote. También nos hablaba de su hijo, y de su viaje a Los Alpes… ¡Pero sobretodo hablaba del mapa! Resulta que la llave que nos envió abre dos cofres, con dos tesoros diferentes, enterrados en dos países distintos. Teníamos que decidir si queríamos el cofre Nº1, con un tesoro muy valioso, pero escondido en un país lejano al que tardaríamos varios días en llegar en barco, o el cofre Nº2, con un tesoro de menor valor, pero enterrado en la misma ciudad de Sevilla. Si queríamos el 1 o el 2 debíamos colocar una bandera azul o roja en la ventana, respectivamente, para que él pudiera verla y saber qué mapa tiene que mandarnos.

Rocío: ¿Dos cofres?
Antonio L: ¿Porqué no vamos en cohete?
David: ¡Bien! Primero vamos a por el segundo, que está más cerca.
Pilar A. y Daniel: ¡Queremos los dos cofres!
David: ¿Hacemos una votación?
Rocío: Yo quiero el Nº1.
Pilar C.: La carta decía que tenemos que poner una bandera roja o azul en la ventana.
Curro: Porque si ponemos la bandera azul tenemos el cofre 1 y si ponemos la bandera roja tenemos el cofre 2.
Antonio L.: El cofre 1 tenía muchos peligros y estaba muy lejos. También tenía muchas aventuras…
Rocío: Claro, pero eso es la aventura, los peligros… Ese es el tesoro más valioso.
Javier: Entonces tenemos que poner la bandera azul.
Pilar A: El Nº2 está en Sevilla…
Rocío: Pero es un poquito menos valioso…
Profe: ¿Entonces que decidís? ¿El 1 o el 2?
(Algunos: ¡El 1!,Otros: ¡El 2!)
Irene: Ummm… A mí me dan miedo los tiburones…
Julia: Pues a mi no me importan los peligros…
David: ¡Una votación!!
(Varios compañeros dan su voto y su razón)
Álvaro: ¡El de Sevilla! Porque ahí vivo yo, y porque si no viene un tiburón que sea de otro tipo y nos destruiría el barco…
David: Por ejemplo están el tiburón tijera y el martillo…El tiburón martillo puede hacer un agujero en el barco y el tijera lo rompe.
Antonio Lezama: El tiburón martillo no es un martillo, es que su cara tiene como un martillo aquí y aquí pero no rompe barcos.
Carmen Q.: Yo prefiero el grande, no me dan miedo los tiburones, y no me importa que el viaje sea largo…
Rocío: Yo no voy al viaje largo si no van mis papás.
Carmen Q. : Si no van mis papás, yo también me quedo aquí.
Rocío: Bueno profe, no me importa si no van mis papás… ¡porque iría contigo! Pero si no9 van mis hermanos no voy porque tengo que cuidarlos y se pueden asustar si no estoy.
Daniel: Los del viaje largo, si tienen hambre, que sus madres les traigan la comida.
Elia: Si estamos de viaje y se acaba la comida no crecemos. Yo prefiero en Sevilla, porque el otro está lejos, y las cosas que están lejos no me gustan.
Rocío: ¿Es que te mareas en el barco?
Betania: Yo me mareo en el coche y en el barco.
Elia: Además, no me importa que el tesoro de Sevilla sea más pequeño. Si estamos en Sevilla podemos comer sin problemas, y no hay tiburones ni cocodrilos que puedan darnos un porrazo.
Rocío: Bórrame y ponme en Sevilla, profe, porque si quiero llevar a mis hermanos mi mamá tiene que venir también, porque mi hermano come teta.
Julia: Yo también me cambio a Sevilla, porque tengo un hermano pequeño que no sabe nadar y no podría venir en el barco.
Pilar Arroyo: Yo quiero el de Sevilla… es que mi mamá va a tener pena de no verme…
Domingo: Yo también prefiero Sevilla, que mi padre está a veces aquí y otras veces en Madrid y él si sabe nadar.
Javier: Yo Sevilla, también.
Luis: Pues yo quiero el tesoro más valioso…
Rocío: Luis, tienes que tener “cuidao”, porque hay muchos peligros y tiburones…
Curro: Pues yo también quiero el viaje lejos, porque me gustan mucho las aventuras…
Luis: En un viaje largo comeríamos… un tiburón.
David: Los tiburones pueden romper las cañas…
Luis: Pues le tiraría una cuerda o le tiraría un hacha.
Queka: ¿Y si se te cae al agua el hacha?
Antonio Santos: O tirando al agua una manguera… el tiburón le da un “bocao” y sube.
Elia: Pero pesan mucho los tiburones.
Curro: ¡Con una manguera no se puede!
Antonio Santos: Bueno, pero podemos comer peces.
Víctor: Podemos comer peces espada, que esos se comen, y ponemos 31 cañas.
Carmen Q.: Yo no hago el viaje sin mis papás… mejor me quedo en Sevilla.
Rocío: Yo sé que decirles… (a los pocos que todavía quieren hacer el viaje largo) ¿Estáis preparados para un viaje largo y peligroso?
Antonio L.: ¿Y sin saber conducir un barco?
Finalmente los cuatro que quedaban van cambiando de opinión… Sólo queda luis, que finalmente dice: “ Yo no sé hacer la comida… No puedo hacer el viaje solo. Bueno, mejor me cambio al de Sevilla”.
TODOS: ¡Bieeeeen!
La clase explota en gritos y bailes, y todos dicen “olé”, “¡Bien!”, “¡Lo sabía!”
Miguel: ¿Y tú cual eliges profe?
Profe: Pues… la aventura en el viaje largo estaría bien, pero me pasa como a Betania, me mareo en los barcos… por otro lado el tesoro de Sevilla es menos valioso, pero eso no importa porque también es valioso… Así que prefiero tener una aventura divertida con vosotros en Sevilla y pasar un buen día.
Rocío: ¡Entonces puede venir mi hermano!
Antonio L: : ¡Y el mío!
(alboroto y excitación general…)
Tomada la decisión, colocamos un gran pañuelo rojo en la ventana de la clase…
¡Ahora sí, ya sólo queda esperar a que Traspiés lo vea y nos mande el mapa!
(¡¡Ah, y con la carta... también nos envió 31 monedas de chocolate!!)

(Muchísimas gracias a la seño Marina por la transcripción literal de todo lo que iban diciendo los niños… ¡si no, reproducir esta conversación hubiera sido imposible!)
Pues gracias a Marina porque la conversación no tiene desperdicio. Es increible como se ven los miedos, inquietudes,necesidades y expectativas de cada uno. Se ve a los aventureros e intrépidos, a los miedosos, a los apegados a sus familias y/o a la comida......jajajajajaja
ResponderEliminarSon geniales!!!!
¡¡Fantástico ya saben lo que es votar y decidir en democracia!!. Y al final parece que todos contentos. ¡¡Ánimo que queda poco de curso y hay que encontrar el tesoro!!. No me extraña que a mi hija Julia se le haya ocurrido que hay que escribirle una carta a su vecino el Alcalde para pedirle las cosas que necesita Sevilla. Carta entregada, a ver si también nos contesta....
ResponderEliminarCreo que hay algún problema para subir comentarios
ResponderEliminarProfe Juan dijo...
ResponderEliminarGracias por la entrega, Chus!!
No hay problemas con los comentarios, es que antes de publicarlos me pide a mi que lo confirme, para evitar comentarios SPAM...
Simplemente Genial !!!!!!!.
ResponderEliminarUn abrazo,
Isabel (Mamá de Daniel).
Costó muuuuuuuucho trabajo pero mereció la pena porque desde luego lo que se escuchó ese día no tiene desperdicio... jaja
ResponderEliminarPues yo me hubiera ido con todos los niños a buscar el cofre nº 1, otra vez será.
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