La semana pasada fue el cumpleaños de Marta, que también nos trajo un rico bizcocho. Disfrutó mucho colocándose la corona y la capa.
También contamos el cuento clásico "Los Tres Cerditos", y después decidimos hacerle cada uno una casa de plastilina a un pequeño animalito, el que nos tocara... De momento, la arquitectura en plastilina no es lo que mejor se nos da...
Somos los padres de Marta y estamos muy contentos con esta forma de celebrar los cumpleaños, el hecho de pornerles una capa y una corona les hace sentirse especiales por unos minutos. A mi hija le encantan los trapos y le ha dicho a su abuela que quiere que le haga una capa.
ResponderEliminar